6 y 7 de Mayo de 2005
Era la primera vez que se celebraba una espicha en Molleo y los días anteriores a esa fecha estuvieron llenos de nervios, no sólo por parte de todas las personas de la Comisión, sino de todos los vecinos del pueblo. No se podía dejar de pensar en si estaba todo listo, si faltaba algún detalle, si la gente iba a responder bien, si nos acompañaría el buen tiempo… en fin, cientos de dudas que no dejaban de pasar por nuestras mentes y que cada vez nos ponían mas nerviosos.
Afortunadamente, una de esas dudas enseguida dejo de preocuparnos; el viernes día 6 de mayo, amaneció con un sol resplandeciente y por fin pudimos respirar un poco más tranquilos. Durante todo el día se fueron ultimando los preparativos para que todo estuviese listo por la noche.
A las seis y media de la tarde comenzaron a llegar las primeras personas a tomar un culín de sidra y un cachu boroña y poco a poco la carpa situada en el prau de la fiesta se fue llenando de gente. A partir de las ocho de la tarde ya se empezaron a pedir las primeras cenas y hasta casi la una de la madrugada no se dejaron de servir raciones de comida. La fiesta duro todavía unas horas más y eran ya las cinco de la madrugada cuando casi la carpa estaba vacía. El primer día de la espicha ya había pasado y todos nos sentíamos felices y contentos por como había ido todo, había acudido más gente de la que esperábamos para ese día y parece que todo el mundo se había ido a sus casas satisfechos.
El día siguiente fue incluso mejor que el anterior. Por la mañana la gente no sólo acudió a tomar el vermú, si no que algunos de ellos se quedaron a comer. Y la tarde fue bastante tranquila hasta las seis, cuando la gente empezó a prepararse para las actuaciones que teníamos previstas para ese día. Entre cánticos, gaitas, tambores, risas, bailes y aplausos pasamos parte de la tarde del sábado y cuando el espectáculo concluyó, se empezaron a servir nuevamente las cenas. Si el día anterior había sido agotador, el sábado fue una locura. La gente no paraba de llegar, parejas, familias… no dejaban de entrar en la carpa buscando un hueco donde poder sentarse a cenar. Finalmente, muchas de las personas optaron por comer en el Chigre de Molleo, a causa de la enorme lista de espera que había para poder sentarse a cenar.
Afortunadamente, a pesar de esos pequeños imprevistos, la fiesta duro hasta altas horas de la madrugada y por lo que comentaba toda la gente, todo había salido muy bien, todo el mundo se fue contento y con un muy buen recuerdo de la espicha.
La Comisión está muy satisfecha por como ha respondido todo el mundo con la espicha y felices por como ha salido todo, porque en verdad, no esperábamos toda la gente que ha asistido y toda la gente que nos ha ayudado a que la espicha se celebrara con tanto éxito.
Por eso mismo queremos y debemos agradecer a todas y cada una de las personas que han acudido, a todas las personas que hayan aportado su granito de arena y que de una manera u otra han colaborado para que se haya podido celebrar la espicha, desde los que han ayudado a construir la carpa, hasta los que nos ayudaron en la barra y la cocina cuando mas apurados estábamos. Así mismo, también pedimos disculpas por cualquier fallo que hayamos podido cometer.
Este año, ha sido la primera vez que se ha celebrado una espicha en Molleo, deseamos de corazón que no sea el último y que podamos seguir con esta tradición los próximos años. MUCHAS GRACIAS A TODOS!! |